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 Educación

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Plan decenal de la Educación

Diagnóstico


Durante el último decenio se manifiesta un crecimiento de la matrícula básica en aproximadamente siete puntos porcentuales: en el 2006 llegó a 91% aproximadamente. 

Las disparidades entre las tasas de matrículas urbanas en comparación con las rurales estiman una diferencia de siete puntos porcentuales. 

La tasa de educación básica completa revela diferencias considerables entre los niveles de acceso (91%) y culminación de sus estudios a este nivel (47%). 

En los últimos 10 años, los niveles de cumplimiento de la instrucción básica se han incrementado en 8 puntos aproximadamente. 

La segmentación del indicador según área (urbana /rural) permite resaltar la persistente brecha en esta tasa: en el 2006 se estima en 59% para las zonas urbanas y 23% para las rurales.

Se puede establecer dos grupos de provincias: unas en mejor situación en lo referente a acceso-resultado como Pichincha, Guayas y El Oro con niveles de matrícula neta superiores al 92% y con tasas de culminación de la educación básica superiores al 50%. El otro grupo de provincias adolecen de bajos niveles de terminación de la educación básica y con mayor dispersión en los niveles netos de matrícula, por debajo del valor nacional (90,8%).

De las personas mayores de catorce años que se encuentran en el quintil uno, el 17% alcanza a terminar la educación básica, mientras que en el segundo quintil,  tres de cada diez culminan este nivel de instrucción. Los quintiles cuatro y cinco son aquellos que se encuentran por encima de los niveles nacionales. 

La relación acceso-resultados representada según etnia, ubica a los indígenas con tasas de matrícula básica de 86% e instrucción básica completa de 20%. Los afroecuatorianos sostienen tasas de matrícula superiores a los indígenas y, consecuentemente, los niveles de culminación son superiores, alcanzando el 38%.  

Al 2006 se tiene que tres de cada diez mayores a diecisiete años han culminado la secundaria. 

Las disparidades en la culminación de los estudios secundarios según área de residencia presentan un deterioro en la brecha urbano-rural: al 2006 la disparidad asciende a 30 puntos (44% urbano, 13% rural). La sierra presenta los mejores índices de culminación situándose en 35% al 2006, seguido de la costa con 32% y la región amazónica con 23%.

Las provincias de Guayas y Pichincha tienen los mejores niveles de matrícula en el bachillerato (52% Guayas, 56% Pichincha) y culminación de este nivel de instrucción (36% Guayas, 43% Pichincha). Exceptuando a Azuay, Loja, Tungurahua y El Oro, las demás provincias se encuentran por debajo del promedio nacional (matrícula inferior al 45% y de culminación de la secundaria por debajo del 33%). 

De los mayores de diecisiete años del quintil uno, el 7% culmina la secundaria, mientras que en el quintil dos, el 14% termina este nivel de instrucción. Los quintiles cuatro y cinco son aquellos que se encuentran por encima de los niveles nacionales con niveles cercanos al 80% de acceso al bachillerato y cercanos al 70% de culminación de la secundaria.

Según etnia se ubica a los indígenas con tasas de bachillerato de 28% y secundaria completa de 11%. Por otro lado, los afroecuatorianos (35%) sostienen tasas de matrícula superiores a los indígenas y, consecuentemente, los niveles de culminación son superiores, alcanzando el 24%. Los mestizos y blancos se encuentran por encima de los niveles nacionales con tasas de bachillerato alrededor del 51% y de secundaria completa cercanas al 38%. 

Al 2006 el número de matriculados en la instrucción superior se duplicó, llegando a niveles de 18% aproximadamente. 

En cuanto al porcentaje de personas mayores a 24 años que han egresado de sus carreras universitarias o han alcanzado un título superior universitario o no universitario, al 2006 se tiene que 1 de cada 10 mayores a 25 años culminan sus estudios superiores (12%). 

En las zonas urbanas el porcentaje de personas que ha completado el nivel superior se estima en 16%. Las zonas rurales comprenden un valor cercano al 3%.

Según quintil de consumo, el único grupo que se encuentra por encima del nivel país es aquel de mayores recursos (quintil 5) con tasas de matrícula superior por encima del 45% y de culminación cercanas al 35%. El 40% de la población con menores recursos no supera el 6% de matrícula superior ni alcanza el 2% de culminación de sus estudios en este nivel.

5 de cada 100 indígenas entre 18 y 24 años se encuentran matriculados en el nivel de instrucción superior, mientras que 3 de cada 100 de 25 y más años han egresado y/o obtenido un título superior. La situación de los afroecuatorianos es mejor, pero sus resultados no son alentadores: mientras que 10 de cada 100, entre 18 y 24 años, están matriculados en el nivel superior, 5 de cada 100 mayores a 24 años culminan sus estudios. Los mestizos y blancos se encuentran por encima de los niveles nacionales: 18% de matrícula superior y 12% de educación superior completa.

La tasa de transición entre séptimo y octavo de básica establece que el índice (2002) se mantiene una distancia a la meta (100%) de 31 puntos aproximadamente. 

A nivel provincial, existen 6 provincias que están por encima de los niveles nacionales: 3 de la Costa (Esmeraldas, El Oro y Guayas), 2 de la Sierra (Pichincha y Azuay) y Galápagos. Por otro lado, niveles críticos de transición que llegan a establecer una promoción alrededor del 50% entre séptimo y octavo de básica se tiene en provincias como Loja (49%), Cotopaxi (53%), toda la Amazonía (54%) y  Manabí (55%). Los sectores más afectados se ubican en las zonas rurales.

La tasa de analfabetismo al 2006 se ubica en 9%, aproximadamente, que refleja un lento avance (1 punto porcentual en el último decenio) en la erradicación del analfabetismo. 

Con relación a las brechas del analfabetismo según sexo, existen notables disparidades: mientras que 11 de cada 100 mujeres mayores de 15 años no saben leer y/o escribir, esta cifra se reduce a 7 para el caso de los hombres para el año 2006.

La evolución del indicador según área de residencia manifiesta una tasa de analfabetismo urbana de 5% y rural de 17%. 

Los niveles de escolaridad y analfabetismo según etnia establecen a los grupos de indígenas y afroecuatorianos con las tasas más altas de analfabetismo y menores años de escolaridad, en comparación con el promedio nacional. Se establece que 3 de cada 10 indígenas son analfabetos y, en términos generales, esta población apenas supera los 4 años de escolaridad.

Según quintil de consumo, se ratifica lo expuesto anteriormente en términos de acceso resultado. Los quintiles 1 y 2 tienen tasas de analfabetismo de 20% y 13% respectivamente, con niveles de escolaridad inferiores al promedio nacional (4,5 años para el quintil 1 y 6 años para el quintil 2). 

Al 2004 la relación alumnos/profesor alcanzó una cifra de 24, mientras que el ratio alumnos/aula llegó a 32. Según las estadísticas de la UNESCO, el ratio alumnos/profesor en Latinoamérica es igual a 24 y se sugiere y/o recomienda entre 30 y 40 alumnos/aula. Por lo tanto, en términos globales, Ecuador cumple el estándar en ambos ratios.
 

Propuesta de Políticas sugeridas

  1.  Incorporación de cruces intersectoriales en aspectos de trabajo infantil dentro del Plan Decenal de Educación.
  1. Profundizar el Plan Decenal de Educación y Plan Nacional de la Niñez y Adolescencia. 
  2. Promover una cultura de paz en el sistema educativo a través de la formulación, vigencia y monitoreo de códigos de convivencia con participación de la comunidad educativa. 
  3. Existe un programa de educación ambiental trabajado en forma intersectorial.
  4. Se plantea un cambio en la concepción de la Educación Inicial para que se la aborde como Desarrollo Infantil Integral que incluya: salud, nutrición, educación, entre otras.

Programas y Proyectos

Existentes

  • Eliminación del aporte voluntario de las familias.
  • Textos escolares gratuitos
  • Programa de alimentación escolar
  • Incorporación de nuevos docentes, mediante el fomento de la jubilación, con la partida libre de cada maestro que se jubila se reemplazará a un número aproximado de 2,27 nuevos docentes.
  • Intervención integral e incorporación de aulas de octavo, noveno y décimo de básica
  • Unidades educativas del Milenio, con la instauración de una escuela completa que comprenda el ciclo de educación inicial, básica y bachillerato, con tecnología de punta y docentes capacitados. 

Nuevos

  • Educación Inicial, que implica el diseño de políticas para incremento de oferta educativa por parte del Ministerio de Educación.
  • Provisión de uniformes de calidad a estudiantes de escuelas fiscales. 
  • Mantenimiento preventivo a las escuelas intervenidas en las cuales se va a construir las aulas de octavo, noveno y décimo de básica.
  • Programa Nacional de Educación Básica para jóvenes y adultos, que permitirá integrar a la educación formal a aquella población rezagada. 
  • Creación del sistema de evaluación. 
  • Evaluación del currículo (modificado en 1996) de la educación básica y bachillerato y propuesta para la elaboración de un nuevo diseño curricular.
  • Capacitación a docentes de básica en matemáticas y lenguaje. 
  • Actualización del Censo Educativo.